Preguntas
Preguntas frecuentes
Aquí reunimos respuestas breves a las preguntas que más se plantea quien empieza a interesarse por el cuidado de los textiles del hogar. Están organizadas en tres grupos: elegir, lavar y secar, y guardar y arreglar. Si no encuentras la respuesta que buscas, echa un vistazo al artículo práctico sobre ropa de cama o al glosario.
Casi cualquier pregunta sobre cuidados tiene la misma primera respuesta: mira la etiqueta. Todo lo demás son detalles que te ayudan a seguir sus indicaciones con más acierto.
Elegir
¿Cómo elijo una toalla por el tacto?
Pasa la palma de la mano por el tejido y apóyalo en la muñeca. El rizo con bucles densos y suaves absorbe bien y resulta agradable al salir de la ducha; el nido de abeja es más ligero y se seca antes. Una toalla demasiado lisa y resbaladiza al tacto suele absorber peor.
¿En qué se diferencian el satén, el percal y el lienzo de algodón?
El satén es liso y ligeramente brillante, con un tacto que recuerda a la seda. El percal es mate, tupido y fresco, mientras que el lienzo es más sencillo y algo más áspero, pero muy práctico para el día a día. Elige el que te resulte más agradable al tacto: los tres duran mucho si se cuidan bien.
¿Qué es mejor: algodón, lino o un tejido mixto?
Cada opción tiene sus ventajas. El algodón es suave y absorbe bien; el lino es fresco y resistente, pero se arruga bastante. Los tejidos mixtos con fibras sintéticas se arrugan menos y se secan antes, aunque pueden absorber peor la humedad y, con el tiempo, hacer bolitas.
¿En qué me fijo en la etiqueta antes de elegir?
En la composición y en los símbolos de cuidado. La composición te dice qué esperar del tejido, y los símbolos, qué cuidados va a necesitar. Si no te viene bien lavar una prenda a mano o llevarla a limpiar, es mejor elegir desde el principio una opción de cuidado más sencillo.
Lavar y secar
¿Hay que lavar las toallas y la ropa de cama nuevas antes de usarlas?
Por lo general, sí. El primer lavado elimina los restos de los acabados de fábrica y deja el tejido más suave. Las prendas de color nuevas conviene lavarlas aparte la primera vez, con el programa que indique la etiqueta del fabricante.
¿Por qué se ha quedado áspera mi toalla?
Lo más habitual es que se hayan acumulado restos de detergente en los bucles, aunque a veces simplemente se ha secado en exceso. Prueba a usar menos detergente, añadir un aclarado, no sobrecargar la lavadora y sacudir las toallas antes y después de secarlas.
¿Cómo se lavan las cortinas?
Primero lee la etiqueta: algunas cortinas solo admiten limpieza profesional. Si se pueden lavar, quita los ganchos y las pinzas, lávalas con delicadeza y no llenes demasiado el tambor. Lo más cómodo es secarlas bien extendidas, o incluso colgadas en la propia barra si la etiqueta lo permite.
¿Puedo secar mantas y edredones en el radiador?
Mejor no. El calor intenso seca el tejido de forma desigual, puede deformarlo y dejarlo áspero. Es preferible tender la manta bien extendida en un lugar ventilado y darle la vuelta de vez en cuando para que se seque igual por todas partes.
Guardar y arreglar
¿Cómo guardo los textiles que no estoy usando?
Siempre limpios y completamente secos, en un lugar seco y sin sol directo. Mejor no apretujar mantas y edredones: el tejido necesita aire. De vez en cuando, saca y airea las prendas que llevan mucho tiempo guardadas.
¿Qué hago con las bolitas de la manta?
Quítalas con cuidado con unas tijeras o con un quitapelusas eléctrico, sin estirar el tejido. Para que salgan menos, lava la manta aparte de las prendas ásperas, dale la vuelta si es posible y no la seques en exceso.
¿Se puede coser un agujerito en una sábana?
Sí, y cuanto antes, mejor: un daño pequeño se agranda enseguida con los lavados. Elige un hilo del mismo color y cose el agujero con puntadas pequeñas por el revés; si la zona está muy gastada, puedes reforzarla con un parche de un tejido parecido.
¿Cuándo conviene sustituir una prenda?
Cuando el tejido está tan fino que se transparenta, se rompe por sitios nuevos después de cada lavado o la toalla ya no absorbe pese a cuidarla bien. No hace falta tirarla: puede convertirse en paños, trapos para limpiar o una cama para tu mascota.
También te puede interesar
- Glosario
Glosario: rizo, nido de abeja, satén, percal, lienzo de algodón, tundosado, fibras y términos relacionados con el cuidado.
- Guías
Cómo cuidar la ropa de cama para que dure: preparación, pasos con ejemplos ilustrativos, errores y lista de comprobación. Aquí también está el catálogo de artículos.
- Secciones
El mapa de la guía: baño, dormitorio, salón y ventanas, además del cuidado, el almacenaje y los pequeños arreglos de los textiles.
- Selecciones
Itinerarios de lectura: un baño donde todo se seca, el dormitorio según la estación y una segunda vida para los textiles viejos.
Fuentes
- ISO 3758 — símbolos de cuidado de los artículos textiles
- Recomendaciones de cuidado de los fabricantes
Los consejos de esta guía resumen recomendaciones habituales sobre el cuidado de los textiles del hogar y se presentan de forma general. Cada prenda tiene su propia composición y su propio acabado, así que la referencia principal es la etiqueta del fabricante: si no coincide con nuestros consejos, sigue la etiqueta.